domingo, 28 de noviembre de 2021

Aprendiendo el Congo. No hay lugar seguro para las mujeres congoleñas

Kasapa es la principal cárcel de la ciudad de Lubumbashi, situada en el sur de la República Democrática del Congo. A primeros de septiembre de 2020 el responsable de la policía advertía de que carecía de las debidas condiciones de seguridad, lo que hacía especialmente vulnerables a las mujeres presas allí -unas 60 sobre un total de 2.000 internos, aunque su capacidad era de 800- Antes, en agosto, varios funcionarios advirtieron de un inminente motín de un grupo de presos especialmente peligrosos...

El 25 de septiembre de 2020 un grupo de 15 presos tomó la cárcel, con la ayuda de otros internos, y funcionarios y policías huyeron, quedando todas las instalaciones en su poder. Varios edificios ardieron. Uno de ellos era el que ocupaban, separadas de los hombres, las mujeres detenidas en la cárcel, que tuvieron que huir al patio de la prisión para salvarse. Durante tres días -hasta que otro grupo de presos controló la situación y tomaron la prisión las fuerzas de seguridad- 57 mujeres, incluidas menores, ver más 


Publicado originalmente en elcongoenespanol.blogspot.com el 21 de noviembre de 2021


domingo, 14 de noviembre de 2021

Y por fin... ocurrió

Tuve en mis manos el libro sobre el que versa este blog unos pocos días antes del confinamiento, en marzo de 2020. Con su publicación se ponía fin a un largo proceso que abría otro más complicado... pero todo siguió cerrado.

El libro, de muchas maneras, ha tenido su recorrido y ha sido leído, en papel o en pantalla, y comentado. Pero a un libro como éste, que busca difundir, provocar el debate, un "libro vivo" además, siempre le faltaba algo fundamental: el contacto directo con el público, la presentación "en sociedad" y la posterior puesta en común de lo que cuenta.

Y este viernes 12 de noviembre, por fin... ocurrió. En casa, para empezar, en la biblioteca pública municipal de Manzanares, y ante un nutrido -para estos casos- grupo de personas que, como se pretende, participaron al final con preguntas y reflexiones tras una resumida pero densa exposición de los asombrosos, y reales, hechos que el libro cuenta, actualizados, además, hasta el mismo día de la presentación.

¿Se puede pedir más? Sí, otras presentaciones, otras charlas, más debates, más difusión para que nos importe el Congo y su gente.

jueves, 28 de octubre de 2021

Minerales de sangre, las pocas prisas de la UE para combatirlos

La Unión Europea se suele presentar como adalid  de la defensa de los derechos humanos, la paz y el medio ambiente. Sin entrar a valorar ahora si es así, no cabe duda de que hay muchos borrones en su trayectoria. Su actitud respecto a los conocidos como “minerales de sangre” es uno de ellos.

Es sobradamente conocido que muchos de los minerales y metales que hacen funcionar los aparatos que utilizamos a diario, como los imprescindibles teléfonos móviles, se obtienen en condiciones inhumanas en la República Democrática del Congo (RDC). El coltan es el más conocido pero también son fundamentales otros como el oro, la casiterita y el wolframio –los 3TG, por sus siglas en inglés. Muchas de las minas que surten a nuestra sociedad de consumo están en poder de milicias que se financian con el comercio ilegal de esos recursos. Obviamente esto únicamente es posible porque hay quien los compra y porque acaban, completamente limpios, en nuestras tiendas, nuestros hogares, nuestros bolsillos.

Las primeras legislaciones internacionales sobre este tipo de minerales se produjeron en el año 2000, relacionadas con los conocidos como “diamantes de sangre” cuando una Resolución de la ONU condenó su uso para la financiación de conflictos armados y posteriormente se creó el SCPK, un sistema de certificación a nivel mundial. En cuanto a los 3TG fue la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) la que en 2010 fue creando una serie de normas y su Guía para la Diligencia Debida es la referencia en todas las Leyes de este tipo a nivel internacional que han ido surgiendo, incluidas las de China. Si bien los países europeos, algunos por su pertenencia a la OCDE, o a la ONU –que en 2011 aprobó Principios Rectores sobre las empresas y los derechos humanos, en los que responsabilizaba a las empresas de no contribuir con sus actividades a daños o abusos- o sus empresas, por sus relaciones comerciales con otras de países que sí habían legislado, se han visto sujetos a las consecuencias de la autorregulación respecto a los minerales de conflicto, y que la propia Unión Europea ha creado diversas normas en estos años, un Reglamento final y concluyente al respecto se ha hecho esperar.

Mientras Estados Unidos, en 2010 y dentro de una ley mucho más amplia y con una dirección muy distinta –la Ley Dodd-Frank de reforma de Wall Street y protección del consumidor, surgida tras la crisis de Lehman Brothers-, establecía en su sección 1502 que las empresas que cotizaban en Wall Street debían garantizar que las materias primas que utilizaban no estaban relacionadas con la guerra de la RDC, la Unión Europea no creó una Ley definitiva* hasta siete años después y se “concedió” cuatro años más para que entrara en vigor,  hasta el 2021 en el que nos encontramos. Se buscaba que con esos cuatro años de gracia las empresas pudieran adaptarse a las nuevas normas, de lo que se deduce que ya el 2 de enero todas las compañías afectadas estarán trabajando conforme al Reglamento (UE) 2017/821… Aunque esto es mucho suponer, más aún en tiempos de pandemia que cambia tantas prioridades y convierte en secundarias cosas principales.

Pocas cosas resultan tan eficaces para tranquilizarnos y pasar página sobre un tema trascendental como promulgar una Ley, aunque nos quedemos con el pomposo título que le pongan, sin profundizar en ella, y aunque sepamos que  ejecutarla y cumplirla suele ser "otra historia” Empecemos por dar un repaso a lo que contiene este Reglamento.

¿A qué empresas afecta? “A los importadores de la Unión de minerales o metales que contengan o estén compuestos de estaño, tantalio, wolframio u oro” Por otra parte “quienes operan más allá del estado metálico no tienen obligaciones en el marco del Reglamento”, si bien están obligadas a ser transparentes en la diligencia debida de sus operaciones. Por sus relaciones comerciales con compañías radicadas en la UE, este Reglamento afecta indirectamente a fundiciones y refinerías con su sede fuera de la Unión.

¿Qué es lo que tienen que hacer? Entre otras cosas: indicar los países de los que proceden los minerales y metales, cuándo fueron extraídos, el nombre y direcciones de sus proveedores y, en caso de proceder de zonas de conflicto, la mina de procedencia de los minerales y metales y el lugar donde éstos han sido consolidados, transformados y comercializados. 

¿Cómo se controla el cumplimiento? Son los Estados los encargados de comprobar si las empresas importadoras cumplen el Reglamento, incluso con inspecciones en sus instalaciones. Las importadoras deberán realizar auditorías encargadas a terceros.

¿Qué pasa si no cumplen el Reglamento? Se ordenará a la empresa incumplidora que lo cumpla, para lo que se le marcará un plazo determinado, y se revisará que así lo hace. Serán también los Estados los encargados de establecer un régimen sancionador mientras que las empresas que sí cumplan el Reglamento aparecerán en una lista.

Ésta es la Ley y, por fin, ocupa un marco pero las leyes, si no se cumplen o no se hacen cumplir sirven sólo para eso, para ocupar un sitio vistoso y tranquilizar conciencias. En el caso que nos ocupa, esto ya ha ocurrido. La propia Unión Europea reconocía que no todas sus empresas aplicaban la diligencia debida en la cadena de suministros de estos minerales pero el ejemplo más significativo de lo que pueden dar realmente de sí este tipo de leyes es la investigación realizada por Amnistía Internacional y Global Witness en 2015 sobre el cumplimiento de las grandes empresas de Estados Unidos de la Ley Dodd Frank. La mayoría (79 de 100) la incumplían en lo más básico. 

Este Reglamento sólo será eficaz si las propias empresas se lo creen y son conscientes de lo que para pueblos como el congoleño significa no tomárselo en serio y las empresas, no nos engañemos, sólo se lo tomarán en serio en función de las pérdidas -sanciones, descrédito- y ganancias –prestigio social, mayores ventas por ello- que este Reglamento les reporte. Si la Unión Europea y, sobre todo, los Estados en los que ha delegado, anteponen, una vez más, el beneficio económico para empresas y ciudadanía europea, a los derechos humanos de las personas que en países lejanos sufrirán las consecuencias de que todo siga como está –y, como en el caso, de los refugiados, ya conocemos que una y otros son muy capaces- estas leyes para cumplir la diligencia debida en la cadena de suministros de minerales de zonas de conflicto serán más nominales que efectivas y estaremos incidiendo en una grave injusticia.

Obviamente quedan fuera de esta normativa los productos finales que consumimos -teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos- ¿Cómo saber si un  ipod procedente de Estados Unidos –donde la Ley Dodd Frank fue abolida en 2018 y ya hemos visto cómo se cumplía- o un teléfono móvil de China –no hace falta decir marcas- está libre de estos minerales? Y como quien hace la Ley, hace la trampa, ¿cómo saber si el coltan o el oro procedente de Uganda y Ruanda no se ha extraído de minas congoleñas, como así ocurre con la mayoría de estos minerales que se venden como ugandeses o ruandeses?

Mientras esperamos estas respuestas, mientras esperamos ver si de verdad quieren unos y otros aplicar este Reglamento, y después de once años de espera, la realidad en esos años y en la actualidad en el Este congoleño es una violencia en aumento, ejercida por un número creciente de grupos armados –ante la ineficacia de un Ejército con soldados que tardan meses en cobrar sus sueldos y un gobierno magnánimo a la hora de perdonar a criminales de estas milicias que pueden acabar como soldados o policías-, una miseria generalizada  en una población civil azotada por la desnutrición y las epidemias –que estos grupos ayudan a perpetuar o extender- y un pueblo expuesto a los vaivenes de las luchas entre los propios grupos, éstos y el Ejército, la corrupción de los militares, obligado habitualmente a tener que abandonar en cualquier momento sus hogares, a acabar, vivos o muertos, en donde los combates que financian estos minerales les obliguen.  


@CongoActual


*REGLAMENTO (UE) 2017/821 DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO por el que se establecen obligaciones en materia de diligencia debida en la cadena de suministro por lo que respecta a los importadores de la Unión de estaño, tantalio y wolframio, sus minerales y oro originarios de zonas de conflicto o de alto riesgo

Publicado originalmente en elcongoenespanol.blogspot.com el 14 de febrero de 2021

domingo, 26 de septiembre de 2021

jueves, 24 de junio de 2021

@CongoActual en Radio Exterior de España

El lunes 21 de junio me entrevistaron en el programa África Hoy, de Radio Exterior de España sobre @CongoActual y la actualidad de la República Democrática del Congo.

Acabar ¿A quién le importa el Congo? llevó a querer saber y hacer más cosas sobre este atormentado país y su pueblo y contar a diario su actualidad ( @CongoActual ) y profundizar en sus temas de actualidad ( elcongoenespanol.blogspot.com ) es el resultado.

Escúchala 

domingo, 6 de junio de 2021

Aprendiendo el Congo. La "otra" Guerra de los Seis Días

Entre el 5 y el 10 de junio de 2000 los ejércitos de Uganda y Ruanda se enfrentaron a muerte en la ciudad congoleña de Kisangani. No era la primera vez. 

Se estaba librando lo que se denomina la "Guerra Mundial Africana" Poco tiempo atrás, la dictadura de Mobutu había sido derrocada por una coalición de fuerzas apoyadas sobre todo por Ruanda y uno de sus líderes, Laurent Kabila, se proclamó nuevo presidente. En menos de un año los que lo apoyaron, entre ellos Ruanda, decidieron derrocarlo... A Kabila lo apoyaron Zimbabwe, Namibia, Angola, Sudán y Chad mientras que Ruanda, Uganda y Burundi buscaban acabar con él. Ninguno de los nombrados actuó sin buscar el saqueo, de una u otra forma, a cambio de su participación.

Ruanda y Uganda, por el Este, ocuparon con sus ejércitos enormes territorios y explotaron sus riquezas naturales sin medida -llegando a ser grandes exportadores de minerales que apenas existían en sus países. No contentos, ugandeses y ruandeses, aunque aliados, chocaron en varias ocasiones de manera sangrienta.

La guerra de los Seis Días, la otra, la menos famosa, sucedió en la ciudad de Kisangani en los días citados. Cientos de civiles congoleños perecieron en el fuego cruzado y muchos más huyeron de los combates. La Guerra Mundial Africana continuó en suelo congoleño y costó millones de vidas de hombres, mujeres, niños y niñas congoleñas y el saqueo de todos los "aliados" se prolongó incluso más allá, cobrándose favores.

domingo, 21 de febrero de 2021

Aprendiendo el Congo. ¿Quién es Denis Mukwege?

Denis Mukwege es un ginecólogo congoleño, fundador y director del Hospital Panzi, en el Este de la RDC, lugar de inacabables guerras. En este hospital se trata, especialmente, a mujeres que han sufrido las salvajes violaciones, utilizadas como arma de guerra, que en muchos casos necesitan intervención quirúrgica para curar los daños físicos consecuencia de éstas.

Esta labor, además de su constante denuncia de las violaciones de los Derechos Humanos y de la violencia sexual contras las congoleñas, le ha valido la mayoría de los principales premios que  se conceden a las personas defensoras de los Derechos Humanos, culminando en 2018 con el Premio Nobel de la Paz.

También se ha ganado con ello el odio de los denunciados, lo que en 2012 estuvo a punto de costarle la vida, en un ataque a su casa en el fue asesinado uno de sus empleados, tras el que se exilió en Europa, hasta 2013, año en el que regresó.

Estos y otros hechos están narrados en su libro Un manifiesto por la vida.


(Publicado originalmente en elcongoenespanol.blogspot.com)


domingo, 17 de enero de 2021

Aprendiendo el Congo. 60 años del asesinato de Patrice Lumumba

Hace 60 años fue asesinado Patrice Lumumba. No voy a contar aquí su historia y su relación con el Congo -reflejadas en el libro y que algún día actualizaré en este blog- sino a dar algunos retazos sobre la persona y el crimen para que vaya sonando entre quienes no lo conocen.

El partido de Patrice Lumumba ganó las primeras elecciones democráticas celebradas en la Historia del Congo, poco antes de que se proclamara su independencia. El entonces presidente, Kasabuvu, que trabajaría con él codo con codo ante el sinfín de rebeliones, problemas y guerras que sucedieron a la independencia, hizo lo posible para que no saliera elegido primer ministro, pese a su mayoría. Lo fue y, como digo, tuvo que enfrentarse a todos los problemas imaginables tras una desastrosa planificación del proceso de independencia ideado por Bélgica.

Lumumba, que tuvo que pedir ayuda a la Unión Soviética tras pedírsela a Estados Unidos y no recibirla, acabó siendo destituido por el propio Kasavubu, arrestado por las fuerzas de Mobutu, jefe del Ejército pese a surgir de la nada meses ante, y finalmente, tras su huida y detención, maltratado ante los propios cascos azules, torturado -posiblemente con la intervención personal de Moise Tshombe, presidente sanguinario de la independizada Katanga- y asesinado.

Su cuerpo, descuartizado, desapareció y se dijo que el populacho había acabado con él cuando desde Bélgica hasta la CIA participaron en su asesinato. Posiblemente con su muerte el Congo tomó un rumbo desastroso que llega hasta hoy y que, quizá, hubiera sido distinto si el primer dirigente democráticamente elegido no hubiera sido torturado y asesinado por los enemigos internos y externos de un Congo libre y con futuro propio.