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viernes, 24 de marzo de 2023

El mayor secuestro de la Historia. Los métis del Congo Belga

Visto el título de este artículo muchas personas podrían pensar que se encuentran ante uno de los frecuentes titulares exagerados que aparecen en internet y que buscan "engancharnos" a una supuesta noticia espectacular que luego es un larguísimo texto salpicado de anuncios y que poco tiene que ver con lo que se anunciaba. Pero éste no es el caso porque lo que vamos a relatar a continuación es el secuestro de unos 20.000 niños y niñas mestizos, los métis, en los territorios entonces denominados como Congo Belga y Ruanda-Urundi que durante décadas, hasta la independencia de esos países a principios de los años 60, realizó el poder colonial que los ocupaba, Bélgica.

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viernes, 6 de mayo de 2022

La fuerza de las mujeres, de Denis Mukwege

Desde hace años sigo lo que pasa en la República Democrática del Congo (RDC) y desde hace dos ese seguimiento es diario. Por lo tanto, y desgraciadamente, llevo vistos o leídos muchos testimonios de congoleñas que han sufrido violencia sexual de todas las maneras imaginables, y conozco muchos casos de mujeres que se han sobrepuesto a ello, también de manera sorprendente. Oyéndolas o sabiendo de sus nuevas vidas me he preguntado muchas veces ¿cómo esta mujer, tras lo que le han hecho, es capaz siquiera de relatarlo sin romperse de dolor, cómo esta otra, a la que le han quitado todo lo que se puede quitar a una persona, sigue día a día, sonríe, trabaja e, incluso, ayuda con más fuerza que nadie a otras mujeres que han pasado por lo mismo? Y la respuesta, de alguna manera, es sencilla:

La fuerza de las mujeres.

Así titula su último libro el ginecólogo, Premio Nobel de la Paz y, sobre todo, "el hombre que repara a las mujeres", el congoleño Denis Mukwege, para explicarnos lo que ha vivido y vive, primero dedicado a la difícil tarea de la maternidad en la RDC, luego enfrentando las consecuencias de las violaciones como arma de guerra y después, sin abandonar lo anterior, como activista de los derechos humanos y de las mujeres.

En el centro, por supuesto, las mujeres congoleñas pero no sólo ellas, porque este libro abarca a todas las mujeres que sufren violencia en todo el mundo:

...las mujeres sufren las mismas consecuencias de la violencia sexual de idéntica forma, en las zonas de conflicto en tiempos de paz, independientemente de su cultura, de su idioma o de sus creencias religiosas.

Aunque, eso sí, en las mujeres congoleñas se ceba con especial saña una cultura patriarcal que las pone en la segunda fila de la sociedad, las enfrenta a la maternidad con un altísimo riesgo para sus vidas -que, lejos de mejorar con el paso del tiempo, ha ido empeorando-, y las sitúa como un objetivo de guerra asequible -precisamente por ser la base de esa sociedad.

Respecto a las violaciones, Denis Mukwege se pregunta por qué violan los hombres y advierte: pese a las monstruosidades que ha visto cometidas sobre cuerpos y almas de mujeres, pese a las monstruosidades que sufren las mujeres congoleñas, los autores no son monstruos, no son locos, no son inhumanos. Las violaciones son decisiones deliberadas y conscientes, consecuencia del menosprecio de la vida de las mujeres en general, nos dice.

Indudablemente La fuerza de las mujeres es un libro duro, contado con la crudeza que se han de contar estas cosas por un testigo directo, en buena parte porque el silencio garantiza la impunidad de los autores e impide la solidaridad entre las propias mujeres, que sin saber todo lo que pasa se sentirán solas y hasta culpables. La parte positiva del libro está en esa fuerza, en esa capacidad de las mujeres que explica lo que decía al principio y que, lógicamente, ni mucho menos todas lo consiguen: convertir el dolor en fuerza, una fuerza que, pese a todo, no es suficiente si desde dentro y fuera de la RDC no se paran las causas de la violencia contra ellas, bien enraizada en el saqueo de los recursos naturales del país, y los hombres no se implican hasta el fondo en lo que son, puramente, derechos humanos.


lunes, 14 de febrero de 2022

MAMA, el Congo entra en los Goya por la puerta grande

El cortometraje documental MAMA ganó el Goya el pasado sábado y el país donde transcurre, que no importa a casi nadie -más allá de beneficiarnos de sus recursos- y algunas de las cosas horribles que allí suceden se metieron en la glamourosa gala del Cine Español.

En referencia a este documental lo primero que recomendaría sería parar esta lectura y verlo aquí ... y después hablamos.

El director, Pablo de la Chica, bien acompañado por las dos mujeres que trabajan junto a la protagonista Mama Zawadi -Lorena Aguirre e Itsaso Vélez del Burgo- ha sabido mezclar magistral y serenamente el horror que tantas mujeres sufren en aquel país con la esperanza que da una resistencia, a veces difícil de entender desde aquí, para seguir viviendo caiga lo que caiga. A diferencia de lo que solemos hacer con los habitantes de aquel continente, ha dejado contar la historia a su dueña y nos ha mostrado las cosas sin filtros.

A la tragedia de Mama Zawadi se une, en pie de igualdad, la de otras víctimas igual de inocentes y dañadas por los mismos seres, los pequeños chimpancés que, como tantos niños y niñas congoleñas, han vivido el horror de guerras y atropellos en la República Democrática del Congo, sin entender nada y quedando marcados para siempre.

Y aquí, por encima de cualquier diferencia, aparece lo que hace especial a esta película y esta historia, desgraciadamente tan común en la RDC: del profundo pozo donde los humanos han metido a una y otros salen juntos, compartiendo el dolor que los une y que supera cualquier otra evidente diferencia, teniendo Mama Zawadi mucho más que ver con aquellas crías de chimpancé que con los hombres armados que tanto daño le hicieron.

MAMA está hecho por personas a las que SÍ les importa el Congo, no por su coltan, su oro o su casiterita barata y sin restricciones, sino por los seres invencibles que allí habitan.

sábado, 29 de enero de 2022

2021. Alguna imágenes congoleñas

Siguiendo a diario la actualidad de la República Democrática del Congo a través de @CongoActual uno se encuentra con muchísimas imágenes emocionantes, terribles, inspiradoras... Estas son algunas

 
























domingo, 28 de noviembre de 2021

Aprendiendo el Congo. No hay lugar seguro para las mujeres congoleñas

Kasapa es la principal cárcel de la ciudad de Lubumbashi, situada en el sur de la República Democrática del Congo. A primeros de septiembre de 2020 el responsable de la policía advertía de que carecía de las debidas condiciones de seguridad, lo que hacía especialmente vulnerables a las mujeres presas allí -unas 60 sobre un total de 2.000 internos, aunque su capacidad era de 800- Antes, en agosto, varios funcionarios advirtieron de un inminente motín de un grupo de presos especialmente peligrosos...

El 25 de septiembre de 2020 un grupo de 15 presos tomó la cárcel, con la ayuda de otros internos, y funcionarios y policías huyeron, quedando todas las instalaciones en su poder. Varios edificios ardieron. Uno de ellos era el que ocupaban, separadas de los hombres, las mujeres detenidas en la cárcel, que tuvieron que huir al patio de la prisión para salvarse. Durante tres días -hasta que otro grupo de presos controló la situación y tomaron la prisión las fuerzas de seguridad- 57 mujeres, incluidas menores, ver más 


Publicado originalmente en elcongoenespanol.blogspot.com el 21 de noviembre de 2021


domingo, 6 de junio de 2021

Aprendiendo el Congo. La "otra" Guerra de los Seis Días

Entre el 5 y el 10 de junio de 2000 los ejércitos de Uganda y Ruanda se enfrentaron a muerte en la ciudad congoleña de Kisangani. No era la primera vez. 

Se estaba librando lo que se denomina la "Guerra Mundial Africana" Poco tiempo atrás, la dictadura de Mobutu había sido derrocada por una coalición de fuerzas apoyadas sobre todo por Ruanda y uno de sus líderes, Laurent Kabila, se proclamó nuevo presidente. En menos de un año los que lo apoyaron, entre ellos Ruanda, decidieron derrocarlo... A Kabila lo apoyaron Zimbabwe, Namibia, Angola, Sudán y Chad mientras que Ruanda, Uganda y Burundi buscaban acabar con él. Ninguno de los nombrados actuó sin buscar el saqueo, de una u otra forma, a cambio de su participación.

Ruanda y Uganda, por el Este, ocuparon con sus ejércitos enormes territorios y explotaron sus riquezas naturales sin medida -llegando a ser grandes exportadores de minerales que apenas existían en sus países. No contentos, ugandeses y ruandeses, aunque aliados, chocaron en varias ocasiones de manera sangrienta.

La guerra de los Seis Días, la otra, la menos famosa, sucedió en la ciudad de Kisangani en los días citados. Cientos de civiles congoleños perecieron en el fuego cruzado y muchos más huyeron de los combates. La Guerra Mundial Africana continuó en suelo congoleño y costó millones de vidas de hombres, mujeres, niños y niñas congoleñas y el saqueo de todos los "aliados" se prolongó incluso más allá, cobrándose favores.

domingo, 21 de febrero de 2021

Aprendiendo el Congo. ¿Quién es Denis Mukwege?

Denis Mukwege es un ginecólogo congoleño, fundador y director del Hospital Panzi, en el Este de la RDC, lugar de inacabables guerras. En este hospital se trata, especialmente, a mujeres que han sufrido las salvajes violaciones, utilizadas como arma de guerra, que en muchos casos necesitan intervención quirúrgica para curar los daños físicos consecuencia de éstas.

Esta labor, además de su constante denuncia de las violaciones de los Derechos Humanos y de la violencia sexual contras las congoleñas, le ha valido la mayoría de los principales premios que  se conceden a las personas defensoras de los Derechos Humanos, culminando en 2018 con el Premio Nobel de la Paz.

También se ha ganado con ello el odio de los denunciados, lo que en 2012 estuvo a punto de costarle la vida, en un ataque a su casa en el fue asesinado uno de sus empleados, tras el que se exilió en Europa, hasta 2013, año en el que regresó.

Estos y otros hechos están narrados en su libro Un manifiesto por la vida.


(Publicado originalmente en elcongoenespanol.blogspot.com)


domingo, 17 de enero de 2021

Aprendiendo el Congo. 60 años del asesinato de Patrice Lumumba

Hace 60 años fue asesinado Patrice Lumumba. No voy a contar aquí su historia y su relación con el Congo -reflejadas en el libro y que algún día actualizaré en este blog- sino a dar algunos retazos sobre la persona y el crimen para que vaya sonando entre quienes no lo conocen.

El partido de Patrice Lumumba ganó las primeras elecciones democráticas celebradas en la Historia del Congo, poco antes de que se proclamara su independencia. El entonces presidente, Kasabuvu, que trabajaría con él codo con codo ante el sinfín de rebeliones, problemas y guerras que sucedieron a la independencia, hizo lo posible para que no saliera elegido primer ministro, pese a su mayoría. Lo fue y, como digo, tuvo que enfrentarse a todos los problemas imaginables tras una desastrosa planificación del proceso de independencia ideado por Bélgica.

Lumumba, que tuvo que pedir ayuda a la Unión Soviética tras pedírsela a Estados Unidos y no recibirla, acabó siendo destituido por el propio Kasavubu, arrestado por las fuerzas de Mobutu, jefe del Ejército pese a surgir de la nada meses ante, y finalmente, tras su huida y detención, maltratado ante los propios cascos azules, torturado -posiblemente con la intervención personal de Moise Tshombe, presidente sanguinario de la independizada Katanga- y asesinado.

Su cuerpo, descuartizado, desapareció y se dijo que el populacho había acabado con él cuando desde Bélgica hasta la CIA participaron en su asesinato. Posiblemente con su muerte el Congo tomó un rumbo desastroso que llega hasta hoy y que, quizá, hubiera sido distinto si el primer dirigente democráticamente elegido no hubiera sido torturado y asesinado por los enemigos internos y externos de un Congo libre y con futuro propio.

domingo, 8 de noviembre de 2020

Aprendiendo el Congo. Ejército congoleño, ¿solución o parte del problema en las guerras del Este?

Dentro de la ronda de consultas que el presidente de la República Democrática del Congo (RDC), Felix Antoine Tshisekedi está teniendo con los actores de la sociedad congoleña, el pasado 5 de noviembre se reunió con el movimiento ciudadano no-violento La LUCHA. Esta organización acostumbra a decir las cosas muy claras y no perdió la ocasión para hacerlo frente al propio presidente, por ejemplo al hablar de las inacabables guerras en el salvaje Este congoleño -los Kivus, Ituri...-: "De hecho, no tiene sentido esperar ganar la guerra contra los grupos armados cuando nuestras propias fuerzas de defensa y seguridad están infestadas de criminales o colaboran con aquellos contra quienes se supone que deben combatir"

Casi un mes antes, el 8 de octubre, todo el país estaba pendiente de la visita de Tshisekedi a Goma, capital de la provincia de Kivu del Norte. Durante la rueda de prensa que celebró al aire libre, una periodista local, Rozenn Kalafulo, preguntó si el presidente estaba al tanto de los negocios de ciertos oficiales del Ejército que perjudicaban la lucha contra los grupos armados de la zona. ¿Qué fue de Rozenn Kalafulo? No se sabe nada de ella tras recibir amenazas y ser alertada de un plan para asesinarla, tras lo que se escondió.

Siguiendo a diario la actualidad de este país, en la que de manera incesante aparecen ataques, matanzas, crímenes llevados a cabo por la infinidad de grupos armados -ugandeses, lendus, hutus, etc. etc.- principalmente en las provincias antes referidas, da la impresión de que el Ejército o no está o llega después en la mayoría de las ocasiones, que la población diseminada en territorios y aldeas está poco menos que indefensa ante despiadados milicianos que no dudan en disparar, decapitar, violar o incendiar y que el Ejército, pese a las ofensivas que publica o anuncia, casi siempre que entra en combate contra estos grupos lo hace porque es atacado por ellos...

Iracan Gratien de Saint-Nicolas es un activo diputado por Bunia (capital de la provincia de Ituri) que conoce sobre el terreno los problemas de la zona. En una entrevista de finales de septiembre, además de acusar a una mafia del cacao a uno y otro lado de la frontera con Uganda de apoyar a las ADF -Fuerzas Democráticas Aliadas en sus siglas en inglés, una milicia ugandesa refugiada en el Este congoleño, especialmente sanguinaria en las últimas semanas- exculpaba al Ejército de la situación, "el Ejército ha hecho lo que tenía que hacer", opinaba, mientras remarcaba la valentía de los soldados en esa lucha. Es cierto también que se conocen las condiciones en que muchas veces esos soldados viven y luchan, como ha denunciado en repetidas ocasiones otro diputado de la zona, Paul Muhindo, acusando de que los soldados, en ocasiones, no reciben sus raciones durante meses y han de obtenerlas de la propia naturaleza o de la población. "Enviamos soldados al campo sin darles comida ni bonificaciones, pero les pedimos que presenten buenos resultados. Esto es inaceptable"

Pero también es cierto que muchas veces la población no puede ver en el Ejército y en la policía más que a otros enemigos que actúan de igual manera que las innumerables milicias: cada mes los informes de la UNJHRO (ONU Derechos Humanos) sobre casos documentados de violaciones de derechos humanos en el país adjudica casi la mitad de ellos -incluyendo ejecuciones extrajudiciales de hombres, mujeres y niños- a miembros del Ejército y la policía, que no es extraño encontrar noticias de soldados y policías condenados a duras penas por violaciones o, incluso, por colaborar con grupos armados, o de soldados que extorsionan a la población -como colocando barreras en los caminos para cobrar por el paso por ellas de campesinos- 

Desde luego, oficiales del Ejército aprovechándose de su posición para hacer pingües negocios e, incluso, haciéndolos con el enemigo, no es algo raro en la RDC. Quizá el mejor ejemplo es el del general Tango Cuatro, Gabriel Amisi Kumba, señalado por la ONU en 2012 por vender armas a cazadores furtivos y a grupos armados y que llegó a tener cuatro dragas que explotaban oro en el río de la zona bajo su responsabilidad. Gabriel Amisi ha desempeñado importantísimos cargos en el Ejército congoleño.

Conociendo todo esto no es aventurado pensar que, en muchos casos, el Ejército congoleño no es más que un actor en una guerra de todos contra todos en el que la población civil es la principal víctima perdiendo la vida, sus casas, debiendo huir en masa de los lugares donde viven y trabajan, perdiendo a su familias o siendo violadas. Si bien también no se puede obviar que los propios soldados no dejan de ser, en otros, víctimas de la corrupción e ineficacia de sus superiores o de quienes dirigen la lucha contra los grupos armados y que, en definitiva, el pueblo congoleño del Este tiene motivos para desconfiar de quienes deben protegerlos y sentirse permanentemente en peligro.


domingo, 25 de octubre de 2020

Aprendiendo el Congo. Megalomanía y ridículo

Es lógico que el poder absoluto se suba a la cabeza y que 32 años ejerciéndolo deparen ocasiones para mostrar esa megalomanía. Es el caso de Joseph Desiré Mobutu -o Mobutu Sese Seko, durante los años de la zairización- "guerrero todopoderoso", como significaba su nuevo nombre,  pero siempre con los pies de barro y necesitado de ayuda de Occidente.

Sin duda, aunque hubo otras, la mejor muestra de hasta donde llegó su megalomanía y lo poco consciente que era de sus propias limitaciones es su singular proyecto de convertir al entonces Zaire en una potencia aeroespacial...

Unos alemanes, tan fantasiosos y, en el fondo, tan carentes de escrúpulos como él, le propusieron su proyecto de lanzar cohetes que pudieran poner en órbita satélites. Otrag (Orbital Transport und Raketen AG) se llamaba la pequeña empresa dirigida por Lutz Kayser, el encargado de "vender la moto" a Mobutu, lo que parece que costó poco. Mobutu les concedió, con uso hasta 2025, 100.000 km2 de selva casi despoblada -si bien disponían de la posibilidad, si hubiera hecho falta, de trasladar a sus habitantes...- para hacer todas las pruebas que quisieran.

El primer lanzamiento, realizado desde una rampa construida con árboles, fue un éxito. La empresa alemana había creado su propia compañía aérea, para transportar el combustible que necesitaban y ningún avión quería cargar, y un pueblecito donde trabajaron relajadamente, aprovechando el clima y el terreno, entre 1975 y 1979

Además de las presiones internacionales en uno y otro sentido, el proyecto acabó con un fracaso y un ridículo que reflejan estas imágenes. Los alemanes, inasequibles al desaliento, probaron suerte después en Libia, con Gadafi, pero eso es otra historia.

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domingo, 26 de julio de 2020

Aprendiendo el Congo. Dan Gertler, otro "histórico" de plena actualidad

Sigo comprobando que eso de los "libros vivos" no es ningún invento, que este libro está muy vivo y si hace semanas me encontraban en la actualidad congoleña con Tango Cuatro, el general Gabriel Amisi Kumba, que aparece en mi libro, hace poco ha saltado como noticia Dan Gertler, un israelí que tiene mucho que ver con el Congo desde hace mucho tiempo y que ahí sigue, sacando provecho de este país.


Dan Gertler nació en 1973 pero comenzó su relación con el Congo en 1996/1997, cuando sólo tenía 23 años, a través de Joseph Kabila, hijo de Laurent, presidente del país tras derrocar las fuerzas opositoras apoyadas por Ruanda al dictador Mobutu. Su relación con los Kabila -a Laurent, tras su asesinato, lo sucedió Joseph, que se aferró al poder hasta 2018- ha sido fundamental para que aparezca en la lista Forbes con una fortuna muy por encima de los mil millones de dólares. 
Curiosamente, el valor de su fortuna se acerca bastante a lo que, según el Tesoro de los Estados Unidos, la R. D. del Congo ha perdido en la principal actividad de Dan Gertler en ese país: ser intermediario entre el Estado y compañías privadas en la venta de derechos, explotaciones mineras, etc. a lo largo de los años, de manera que todos han salido ganando: los Kabila, recibiendo dinero por estas ventas, los compradores, obteniendo activos muy por debajo de su valor, y Dan Gertler, llevándose comisiones millonarias. El perdedor, como siempre, el pueblo congoleño.
Pero los negocios en el Congo de Gertler han ido mucho más allá: empezó comprando diamantes en bruto y posteriormente recibió de Laurent Kabila el monopolio del comercio de diamantes. De ahí en adelante sus negocios han sido de todo tipo, especialmente relacionados con la minería pero que abarcan los préstamos, su "monopolización", también, de los contactos con el gobierno, etc. etc. con empresas como DGI -su sociedad personal- o Fleurette Group -fondo de inversión de su familia.

Sus problemas comenzaron en 2017, cuando las autoridades estadounidenses lo sancionaron por prácticas corruptas, y siguieron en 2018 -año en que Joseph Kabila no pudo presentarse a la reelección, pese a todas sus triquiñuelas- al ser sancionadas 14 de sus empresas. Pero la publicación este mes de julio del informe "Las sanciones no son nada", por parte de la ONG Global Witness y de la Plataforma para la Protección de los Denunciantes en África (PLAAFF) parecen demostrar que Dan Gertler sigue haciendo negocios, evitando estas sanciones.
Según este informe, el empresario israelí habría creado, incluso antes de la sanciones, diferentes empresas en las que figuran testaferros, familiares o socios para seguir realizando sus negocios sin problema alguno de manera que, incluso, habría firmado un contrato con la empresa pública minera congoleña Gécamines y mantenido relaciones comerciales con la topoderosa minera suiza Glencore. Para ello habría contado con la imprescindible colaboración del que fuera un pequeño banco subsidiario de otro camerunés, Afriland, que se habría convertido en poco tiempo en un gran banco, y con una red de lavado del dinero que esos negocios producen con empresas de todo el mundo, algunas ubicadas en paraísos fiscales.
Referido a este informe, uno de sus autores comentaba hace unos días en una entrevista:

..esto nos muestra que ser sancionado por los Estados Unidos no es suficiente. Es necesario que las empresas, las multinacionales, los bancos de los países que habrían permitido, conscientemente o no, circular el presunto dinero de Gertler, hagan lo necesario para detener este tipo de malversación y corrupción en el Congo

De esta manera, la realidad congoleña vuelve a superar a la ficción en una historia inacabable de saqueo que junta a gobierno, sistema financiero, empresarios foráneos, ejecutivos nacionales, multinacionales extranjeras, paraísos fiscales y deja, otra vez más, al pueblo congoleño al margen de sus riquezas. El cuento de nunca acabar completamente vivo.

sábado, 6 de junio de 2020

Aprendiendo el Congo. Tango Cuatro, una aproximación a cómo funciona el Congo


Hace unos días leía una noticia en el medio de comunicación congoleño que mantiene la misión de la ONU, Radio Okapi, en principio intranscendente, con las cosas que pasan allí: El general Tango Cuatro deja la presidencia del AS Vital Club (uno de los mejores equipos de la liga congoleña de fútbol). Pero es que a mí Tango Cuatro me sonaba mucho... de mi propio libro:



En otros, hay oficiales que explotan directamente los minerales -como el caso citado por un informe de la ONU de 2017 donde aparece el oficial de las Fuerzas Armadas congoleñas, conocido como Tango Cuatro123, como dueño de cuatro dragas para extraer oro de los ríos- o unidades que protegen explotaciones privadas de empresas extranjeras124



Tango Cuatro es el general de las Fuerzas Armadas Congoleñas, Gabriel Amisi Kumba, con denuncias por innumerables violaciones de los derechos humanos -léase asesinatos, ejecuciones sumarísimas, represión sangrienta de manifestaciones...- pero, evidentemente, es un hombre que ha sabido aprovechar su puesto para ser un adinerado y respetado ciudadano congoleño.
Además de explotar ilegalmente la minería del oro en la zona que debía proteger, Tango Cuatro, insisto, alto oficial del ejército congoleño, fue señalado en 2012 por la ONU por vender armas tanto a cazadores furtivos como a grupos armados a los que su propio ejército se enfrentaba. 
En 2018, vigente la moratoria de tala para proteger los bosques congoleños, a la empresa de su esposa e hijos, Maniema Union 2, se le concedieron cuatro licencias de tala proveniente de la confiscación de otras tantas adjudicadas inicialmente a compañías madereras. Una semanas después, Maniema Union 2 era vendida a un magnate maderero chino. 

Amisi, sólo podría haber hecho todo ésto estando en muy buenas relaciones con el presidente, Joseph Kabila pero, tras las elecciones de diciembre de 2018, ahora el presidente es Félix Antoine Tshisekedi y Tango Cuatro, además de sus cargos deportivos, es Jefe Adjunto de las Fuerzas Armadas desde hace dos años.
Este excelente argumento para una película es completamente real en este país porque... esto es el Congo, amigos. 





viernes, 1 de mayo de 2020

Aprendiendo el Congo. Curiosos nombres para la crueldad

Con esta entrada abro un apartado en el blog que con el título de Aprendiendo el Congo sirva para transmitir, a quien quiera saber cosas sobre este país y su pueblo, lo que yo he aprendido escribiendo este libro y, a la vez, para que yo siga aprendiendo.
Dicho ésto... Quien leyera la última entrada seguramente se sorprendería, como me ocurrió a mí, siempre aprendiendo, que una milicia armada y muy violenta que actúa en la provincia de Ituri, noroeste de la RDC, se llame... Cooperativa para el Desarrollo del Congo.

Tiene su explicación pero tampoco debería chocar en un país donde, desde los tiempos de Leopoldo II -con sus tierras vacantes o sus guardias forestales, excelentes ejemplos de cómo manipular el lenguaje con eufemismos- las palabras sirven muchas veces para engañar. El propio nombre del país, en la actualidad y tras su independencia, antes de que Mobutu lo llamara Zaire, nos lo deja muy claro donde República Democrática del Congo nos hace recordar países tan "democráticos" como la fenecida República Democrática Alemana o la República Democrática Popular de Corea -la tiranía de Corea del Norte.
La Alianza de Fuerzas Democráticas de Liberación derrocó a la dictadura de Mobutu y colocó casi como a otro dictador a Laurent Kabila, uno de sus líderes. En fin, hay muchos más ejemplos, que puedo dejar para otra ocasión.

Pues bien, ésa cooperativa, CODECO, es de manera constante responsable de asesinatos de civiles -en muchos casos con decapitaciones a machete-, destrucción de aldeas, violaciones, etc. etc. Y sí, inicialmente era una cooperativa agrícola de la etnia lendu que ha devenido en un grupo armado extremadamente violento que ataca poblaciones de la etnia hema.
El enfrentamiento entre estas dos etnias, inicialmente un choque entre agricultores y ganaderos, después motivado por el control de la tierra y el oro que guarda, ha tenido diferentes episodios, el peor de los cuales acabó con decenas de miles de vidas entre los años 1998 y 2002 y desde 2017 habría costado unas 5.000.
La formarían jóvenes parados reclutados -una minoría, dentro del pueblo lendu, según uno de los líderes de esta etnia- y, como va parejo a la muerte y la destrucción, está provocando -desde que en mayo de 2019, tras el asesinato de cuatro comerciantes lendu, comenzara este nuevo episodio de violencia- desplazamientos internos, con la creación de campos de refugiados y la extensión de una miseria extrema en una provincia rica en minerales; la eterna historia de este país.
Por supuesto, todo ésto raramente aparecerá en ninguno de nuestros telediarios.