miércoles, 30 de diciembre de 2020

Los caros privilegios del ex Presidente de uno de los países más pobres del mundo

Termina 2020, el año en el que, además de lo que ya sabemos y muchas cosas más, de manera más personal, salió A quién le importa el Congo que ha llegado a muchas manos -y esperemos muchos atentos ojos- pero que apenas ha podido ser difundido y, mucho menos, de la manera que a mí me gusta: compartiéndolo con gente, hablando sobre él... En fin, va a empezar 2021... y ya veremos.

Para cerrar las entradas de este primer año de este blog que habla del libro y del Congo, un artículo de producción propia pero publicado inicialmente en El Congo en español : uno de los pueblos más pobres del mundo mantiene caros privilegios para su ex-presidente, que se ocupó de aprobar una ley con "fines democráticos" -que nadie se apegue al poder por dinero- de la que se beneficia entre la miseria del país.

Los caros privilegios del ex Presidente de uno de los países más pobres del mundo

domingo, 8 de noviembre de 2020

Aprendiendo el Congo. Ejército congoleño, ¿solución o parte del problema en las guerras del Este?

Dentro de la ronda de consultas que el presidente de la República Democrática del Congo (RDC), Felix Antoine Tshisekedi está teniendo con los actores de la sociedad congoleña, el pasado 5 de noviembre se reunió con el movimiento ciudadano no-violento La LUCHA. Esta organización acostumbra a decir las cosas muy claras y no perdió la ocasión para hacerlo frente al propio presidente, por ejemplo al hablar de las inacabables guerras en el salvaje Este congoleño -los Kivus, Ituri...-: "De hecho, no tiene sentido esperar ganar la guerra contra los grupos armados cuando nuestras propias fuerzas de defensa y seguridad están infestadas de criminales o colaboran con aquellos contra quienes se supone que deben combatir"

Casi un mes antes, el 8 de octubre, todo el país estaba pendiente de la visita de Tshisekedi a Goma, capital de la provincia de Kivu del Norte. Durante la rueda de prensa que celebró al aire libre, una periodista local, Rozenn Kalafulo, preguntó si el presidente estaba al tanto de los negocios de ciertos oficiales del Ejército que perjudicaban la lucha contra los grupos armados de la zona. ¿Qué fue de Rozenn Kalafulo? No se sabe nada de ella tras recibir amenazas y ser alertada de un plan para asesinarla, tras lo que se escondió.

Siguiendo a diario la actualidad de este país, en la que de manera incesante aparecen ataques, matanzas, crímenes llevados a cabo por la infinidad de grupos armados -ugandeses, lendus, hutus, etc. etc.- principalmente en las provincias antes referidas, da la impresión de que el Ejército o no está o llega después en la mayoría de las ocasiones, que la población diseminada en territorios y aldeas está poco menos que indefensa ante despiadados milicianos que no dudan en disparar, decapitar, violar o incendiar y que el Ejército, pese a las ofensivas que publica o anuncia, casi siempre que entra en combate contra estos grupos lo hace porque es atacado por ellos...

Iracan Gratien de Saint-Nicolas es un activo diputado por Bunia (capital de la provincia de Ituri) que conoce sobre el terreno los problemas de la zona. En una entrevista de finales de septiembre, además de acusar a una mafia del cacao a uno y otro lado de la frontera con Uganda de apoyar a las ADF -Fuerzas Democráticas Aliadas en sus siglas en inglés, una milicia ugandesa refugiada en el Este congoleño, especialmente sanguinaria en las últimas semanas- exculpaba al Ejército de la situación, "el Ejército ha hecho lo que tenía que hacer", opinaba, mientras remarcaba la valentía de los soldados en esa lucha. Es cierto también que se conocen las condiciones en que muchas veces esos soldados viven y luchan, como ha denunciado en repetidas ocasiones otro diputado de la zona, Paul Muhindo, acusando de que los soldados, en ocasiones, no reciben sus raciones durante meses y han de obtenerlas de la propia naturaleza o de la población. "Enviamos soldados al campo sin darles comida ni bonificaciones, pero les pedimos que presenten buenos resultados. Esto es inaceptable"

Pero también es cierto que muchas veces la población no puede ver en el Ejército y en la policía más que a otros enemigos que actúan de igual manera que las innumerables milicias: cada mes los informes de la UNJHRO (ONU Derechos Humanos) sobre casos documentados de violaciones de derechos humanos en el país adjudica casi la mitad de ellos -incluyendo ejecuciones extrajudiciales de hombres, mujeres y niños- a miembros del Ejército y la policía, que no es extraño encontrar noticias de soldados y policías condenados a duras penas por violaciones o, incluso, por colaborar con grupos armados, o de soldados que extorsionan a la población -como colocando barreras en los caminos para cobrar por el paso por ellas de campesinos- 

Desde luego, oficiales del Ejército aprovechándose de su posición para hacer pingües negocios e, incluso, haciéndolos con el enemigo, no es algo raro en la RDC. Quizá el mejor ejemplo es el del general Tango Cuatro, Gabriel Amisi Kumba, señalado por la ONU en 2012 por vender armas a cazadores furtivos y a grupos armados y que llegó a tener cuatro dragas que explotaban oro en el río de la zona bajo su responsabilidad. Gabriel Amisi ha desempeñado importantísimos cargos en el Ejército congoleño.

Conociendo todo esto no es aventurado pensar que, en muchos casos, el Ejército congoleño no es más que un actor en una guerra de todos contra todos en el que la población civil es la principal víctima perdiendo la vida, sus casas, debiendo huir en masa de los lugares donde viven y trabajan, perdiendo a su familias o siendo violadas. Si bien también no se puede obviar que los propios soldados no dejan de ser, en otros, víctimas de la corrupción e ineficacia de sus superiores o de quienes dirigen la lucha contra los grupos armados y que, en definitiva, el pueblo congoleño del Este tiene motivos para desconfiar de quienes deben protegerlos y sentirse permanentemente en peligro.


domingo, 25 de octubre de 2020

Aprendiendo el Congo. Megalomanía y ridículo

Es lógico que el poder absoluto se suba a la cabeza y que 32 años ejerciéndolo deparen ocasiones para mostrar esa megalomanía. Es el caso de Joseph Desiré Mobutu -o Mobutu Sese Seko, durante los años de la zairización- "guerrero todopoderoso", como significaba su nuevo nombre,  pero siempre con los pies de barro y necesitado de ayuda de Occidente.

Sin duda, aunque hubo otras, la mejor muestra de hasta donde llegó su megalomanía y lo poco consciente que era de sus propias limitaciones es su singular proyecto de convertir al entonces Zaire en una potencia aeroespacial...

Unos alemanes, tan fantasiosos y, en el fondo, tan carentes de escrúpulos como él, le propusieron su proyecto de lanzar cohetes que pudieran poner en órbita satélites. Otrag (Orbital Transport und Raketen AG) se llamaba la pequeña empresa dirigida por Lutz Kayser, el encargado de "vender la moto" a Mobutu, lo que parece que costó poco. Mobutu les concedió, con uso hasta 2025, 100.000 km2 de selva casi despoblada -si bien disponían de la posibilidad, si hubiera hecho falta, de trasladar a sus habitantes...- para hacer todas las pruebas que quisieran.

El primer lanzamiento, realizado desde una rampa construida con árboles, fue un éxito. La empresa alemana había creado su propia compañía aérea, para transportar el combustible que necesitaban y ningún avión quería cargar, y un pueblecito donde trabajaron relajadamente, aprovechando el clima y el terreno, entre 1975 y 1979

Además de las presiones internacionales en uno y otro sentido, el proyecto acabó con un fracaso y un ridículo que reflejan estas imágenes. Los alemanes, inasequibles al desaliento, probaron suerte después en Libia, con Gadafi, pero eso es otra historia.

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domingo, 20 de septiembre de 2020

Noticias para un libro vivo. Lo que de verdad cuesta el oro







El pasado viernes, 12 de septiembre, morían unos 50 excavadores en el hundimiento de una mina de oro en Kamituga, en la provincia de Kivu del Sur (R.D. del Congo) Una conocida y reconocida agencia de prensa española, cuyas noticias sigo, lo publicaba (unas horas después de que lo hiciera @CongoActual, todo hay que decirlo) ilustrándola con la imagen de una mina de oro a cielo abierto, en este caso de Colombia

Pero no, la mina accidentada del Congo no era así, ni tampoco se corresponde con la imagen que seguramente tenemos en la cabeza de un gigantesco pozo por el que desciende un montacargas con los mineros que, al llegar al fondo, trabajan picando las paredes de las galerías subterráneas. La mina de Kamituga, como tantas otras del Congo, es una mina artesanal, y no una sino varias... Pozos cavados "a mano" por excavadores. Pozos estrechos en los que se va cavando, sacando la tierra, adentrándose verticalmente en las profundidades, sin que estos agujeros tengan ningún tipo de estructura o protección...

Las causas del hundimiento, en este caso de tres de esos pozos, fueron las lluvias torrenciales que deslizaron la tierra por lo que, literalmente, estos excavadores fueron enterrados vivos. Obviamente en otro país con un mínimo de derechos laborales y prevención de riesgos simplemente estos mineros no hubieran ido a trabajar tras esas lluvias, con ese flagrante riesgo de accidente mortal. En el peor de los casos, sus familias hubieran recibido una cuantiosa indemnización -aquí, de momento, son el equivalente a 5.000 dólares lo que van a recibir entre todas.

No olvidemos lo que de verdad cuesta el oro que quizá brilla en nuestro dedo anular, o en nuestra muñeca, marcando las horas, y que está dentro del aparato que estamos utilizando ahora mismo para leer esto. Cuando oigamos en las noticias económicas cosas como "el oro, como valor refugio, ha aumentado su cotización..." recordemos que es mucho más que dólares, euros o porcentajes lo que están costando obtenerlo, por mucho que a los compradores de materias primas les salga barato.

 

 

 

 

domingo, 6 de septiembre de 2020

Noticias para un libro vivo. James Kabarebe, fantasmas del pasado que vuelven al Congo porque nunca se fueron


En las últimas semanas no dejan de aparecer en la actualidad congoleña personajes que tuvieron mucho que ver con su pasado, como fantasmas que revivieran, aunque los repasos que voy dando aquí indican, más bien, que nunca se fueron.

Le toca ahora a James Kabarebe y hay un prólogo necesario. El pasado 17 de julio el doctor Denis Mukwege, ginecólogo, director del Hospital Panzi en Bukavu (Kivu del Sur) y Premio Nobel de la Paz 2018, pidió, siguiendo las recomendaciones del Informe Mapping de la ONU, la creación de un Tribunal Penal Internacional para juzgar los crímenes cometidos en la República Democrática del Congo durante las guerras que la han asolado y asolan. Esa petición le ha valido todo tipo de críticas... y amenazas de muerte -y también, apoyos de todo tipo.
Uno de los más críticos ha sido James Kabarebe, este ugandés-congoleño-ruandés unido al reciente pasado del Congo... y a muchos de los crímenes que se deberían juzgar.

Según él, nacido en Kivu del Norte y, ciertamente, criado en Uganda, James Kabarebe tiene nacionalidad ruandesa. Fue el jefe militar de la ofensiva iniciada en el Este congoleño por la AFDL para derrocar a la dictadura de 32 años de Mobutu -¿o una invasión encubierta de Ruanda, tras acoger el Zaire, entonces, a dos millones de refugiados hutu, tras el genocidio tutsi?
La ofensiva que acabó con Mobutu estuvo rodeada de
crímenes y matanzas -incluido el silenciado genocidio hutu, que habría costado la vida a 200.000 ruandeses de esta etnia- El gran ganador de aquella breve guerra, Joseph Kabila, puso al frente del nuevo ejército a este extranjero, Kabarebe, hasta que decidió quitarse de encima la tutela ruandesa, un año después, y expulsó a los militares y cargos ruandeses de su gobierno, incluido al jefe de su ejército que, a partir de ahí, se convirtió en su enemigo y, de nuevo en el Este, organizó una nueva guerra para derrocar a... Kabila.
Aquella fue la denominada Guerra Mundial Africana, donde participaron ejércitos de muchos países apoyando a uno u otro bando. El ejército ruandés y el de Uganda lo hicieron para acabar con Kabila y Kabarebe estuvo con ellos. Esta guerra costó millones de vidas entre la población congoleña y está salpicada, de nuevo, de matanzas. Posteriormente James Kabarebe ha tenido importantes cargos militares en Ruanda, ha sido ministro de Defensa y es una persona próxima al presidente, Paul Kagame.

Pero James Kabarebe tiene una visión muy diferente de lo ocurrido y la petición del doctor Mukwege -especializado en reparar los destrozos que sufren miles de mujeres con las salvajes violaciones frecuentes en el Este congoleño- lo alinea, según él, con quienes cometieron el genocidio de Ruanda y se refugiaron en el entonces Zaire:

"...el congoleño Denis Mukwege está trabajando con estas personas que son los perpetradores del genocidio"

declaraba en la televisión ruandesa.

Curiosamente, estos días se recordaba una de esas matanzas, la de Kasika, donde fueron asesinadas más de mil personas y a la que Ruanda no habría sido ajena. Vincent Karega, embajador ruandés en Kinshasa, agitó un poco más este agitado país con un tuit donde negaba esos hechos.
Parece ser que los fantasmas, sin irse, vuelven al Congo, reescribiendo una Historia que nos les conviene.

domingo, 23 de agosto de 2020

Noticias para un libro vivo. La fiesta congoleña a la que todo el mundo se apunta

Esta semana la organización The Sentry, fundada por George Clooney y John Prendergast, publicaba el informe "Negocios arriesgados", donde se evidencia que la República Democrática del Congo es un lugar perfecto, aprovechando sus vulnerabilidades y su arraigada corrupción, para que cualquier país saque provecho, de una manera u otra.  Según este informe, el último que se ha apuntado a esta fiesta en la que todos los ajenos -y algunos propios- parecen divertirse, ha sido la RPD de Corea (Corea del Norte).
Limitadas sus finanzas por las sanciones de la ONU, busca atajos para acceder al sistema financiero mundial y no quedarse aislada:

“Corea del Norte ha estado cazando por todo el mundo, buscando por todos los rincones una puerta de entrada al sistema financiero global. Encontró una oportunidad en la República Democrática del Congo, en el corazón de una tormenta perfecta de vulnerabilidades en los sectores público y privado", declaraba en la presentación del informe, John Prendergast.


En este caso habría utilizado a dos ciudadanos norcoreanos que crearon en la RDC la empresa Congo Aconde y con ella obtuvieron contratos públicos para diversas construcciones. El siguiente paso fue abrir una cuenta denominada en dólares en el Afriland First Bank. Este banco no es nuevo en las páginas de este blog, porque hace sólo unas entradas las investigaciones sobre cómo Dan Gertler estaba eludiendo las sanciones internacionales lo ponían como medio utilizado por el magnate israelí con estos fines.

“Las actividades que hemos expuesto en esta investigación sugieren que la República Democrática del Congo está sirviendo como un refugio seguro para las personas que eluden las sanciones" declaraba en la misma presentación el investigador principal de la organización, John Dell'Osso.

La pata que faltaría en esta trama sería otro banco, BMCE Bank International, con sede en Londres, que tramitaría las operaciones en dólares y euros de Congo Aconde.

“No piense ni por un segundo que la corrupción y el lavado de dinero en un lugar como la República Democrática del Congo no impacta en la seguridad internacional. Cuando los bancos no logran hacer cumplir los requisitos básicos y los gobiernos hacen la vista gorda, el crimen organizado y la financiación del terrorismo prosperan”, dijo George Clooney.

Con estas y otras evidencias parece quedar claro que el Congo no es sólo un buen lugar para conseguir sus riquezas naturales de forma barata y enriquecerse con ellas sino un coto abierto para limpiar dinero y eludir sanciones internacionales. Una fiesta de tolerancia ante la injusticia y el crimen que nadie quiere perderse.








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domingo, 2 de agosto de 2020

Noticias para un libro vivo. Mujeres y niñas en el Congo: esto es lo que hay

Cuando pensamos en países peligrosos para ser mujer, de inmediato nos vienen a la mente países musulmanes u otros empobrecidos -Etiopía, por ejemplo- además de La India. Pocas personas pensarán en el que, ciertamente, es uno de los peores países para ser mujer -el peor, para algunos-: la República Democrática del Congo (RDC).
Ese país aparece en lo más alto de las clasificaciones mundiales donde las mujeres pierden -brecha salarial, desigualdad de género, etc. etc.-, y soporta uno de los sistemas patriarcales más duros que hacen de ellas ciudadanas en la sombra -aunque sustenta no sólo el hogar, sino muchas veces la economía de las comunidades- Es el país de las viol ya mabe, armas de guerra que buscan destruir, literalmente, a las mujeres, física y psicológicamente, mediante salvajes violaciones en grupo para destruir así a las comunidades de las que son pilares, por citar algunos ejemplos. 

Supongo que la celebración del Día de la Mujer Africana, el pasado 31 de julio, es la causa de que en los medios de comunicación congoleños hayan aparecido muchas referencias a la situación de las mujeres y la niñas congoleñas y podamos "actualizar" ésta a día de hoy, aunque no varía sustancialmente de lo ya expuesto en mi libro con datos y realidades de los últimos años.
Para empezar, ser niña ya es de por sí complicado en la RDC y lo es, entre otras cosas, porque son obligadas a dejar de serlo muy pronto. 
Cerca de una tercera parte están casadas antes de los 18 años y una cuarta parte son madres